miércoles, 21 de octubre de 2009

LOS PERROS · SU DESAMPARO


La llegada de las vacaciones de verano dispara el abandono de animales. Los que disponen de una segunda residencia no tienen problemas en viajar con su mascota. Pero los que se decantan por el alquiler de apartamentos o una estancia en hotel tienen más complicado llevarse a su perro o gato, por lo que muchos optan por deshacerse de él.

"No hay cifras exactas de abandono, pero ese repunte se nota en la época estival, no sólo por las vacaciones, sino también porque el cachorro que llegó como regalo de Navidad se ha hecho grande", explica Nacho Paunero, presidente de la asociación El Refugio, que hoy pone en marcha su campaña de verano. Con el lema "¡Este verano adóptame!", desde esta asociación (www.elrefugio.org) se pretende dar un hogar al "excedente de animales de compañía" que hay en nuestro país.

LUCHA CONTRA EL ABANDONO DE ANIMALES EN LAS CARRETERAS.


Las consecuencias de los abandonos de animales en las carreteras suelen tener un terrible desenlace tanto para el animal como para la infinidad de personas que tienen la mala suerte de cruzarse con él. Muchos de estos accidentes suelen acabar incluso con la vida de muchísimas personas al cabo del año.

Según un estudio del año 2001 realizado por la DGT son los animales domésticos (perros, vacas, caballos...) los que mayoritariamente (64 por 100 de los casos) están implicados en los accidentes. De estos, el perros son los animales presentes en mayor número de accidentes (3 de cada 10).

El problema del abandono de animales de compañía es muy importante ya que, según datos de la fundación Purina, en España se abandonan al año unos 100.000 perros y el doble de gatos.

Gracias a asociaciones como ANAA (Asociación Nacional Amigos de los Animales) se da una respuesta a este hecho recogiendo a numerosos animales en las carreteras y evitando así tanto los accidentes para los conductores como la agonía de un pobre animal que no tiene culpa ninguna del hecho irresponsable de algunas personas sin sentimientos ni conciencia de lo que puede acarrear su conducta.

Hasta aquí ANAA no se diferenciaría de otros centros de recogida, pero es que ANAA va mucho mas lejos y al contrario que las perreras municipales no sacrifica a los animales si estos no son adoptados, salvo que el animal sufra una enfermedad terminal. En ANAA se busca a una familia que adopte al animal y se responsabilice del mismo durante toda su vida, dándole cariño, alimentación y cuidados.